martes, 17 de mayo de 2011

Comentario: De esas ideas que trascienden.





Cuando puede ver V- de venganza, me agradó sobremanera la forma como era contada la historia. La vida del personaje principal, daba pie para una narración que viajaba entre los límites de la ciencia ficción y la crítica política.


¿Política en V de Venganza? Si, en un alto grado. De hecho, hay algunas frases muy particulares a las que quiero referirme: "Las ideas no sienten. No aman. Los hombres desaparecen, pero las ideas no pueden morir" y “¿Querías matarme? Bajo esta capa y este sombrero no hay carne ni hueso, tan solo un ideal, los ideales son a prueba de balas". Es decir, que las ideas están por encima de los hombres. Me recuerda eso un poco a Bolívar, a Nariño, a Escobar, a Hitler, a María Cano, a Uribe… entre otros.


V- de Venganza se desarrolla en una ciudad futurista, que se encuentra bajo el yugo de un gobierno fascista. La censura en su más amplia acepción. Y “V”, el personaje en cuestión, surge con toda una carga ideológica revolucionaria, con una máscara que rememora a uno de los integrantes de “la conspiración de la pólvora” y sobre todo, con un plan bien diseñado, lo que conlleva a que tal sujeto sea visto como una amenaza.


Pero, ¿Qué ocurre con las grandes ideas? ¿Qué hay más allá de los seres humanos que las promueven? ¿Realmente viven más allá de aquellos sujetos que las expanden?


Miremos. Los derechos humanos surgieron en la cabeza de unos idealistas que pensaron en la individualidad, libertad y la fraternidad. Los mismos que asumieron que el ser humano no era un producto en serie. Pero, ¿Qué ha pasado hoy con ellos? – Con los derechos humanos-. Ese sueño de nación que tenía Nariño, hoy por hoy, parece que era un concepto demasiado visionario. Los derechos humanos, son una suerte de rótulos que se acomodan según la situación y el personaje; Colombia es ejemplo de eso.


Jesús – el nazareno-, un idealista en potencia, visionario, y político, logró sentar las bases de una religión que aún perdura. Esa idea de amar al prójimo como a ti mismo y a Dios sobre todas las cosas, suena muy bonita. Pero, ¿Qué ocurre hoy? ¿Quién es mi prójimo? ¿Qué ha sido del cristianismo y sus derivaciones? ¿Del catolicismo? Esa idea de un Jesús cada vez más hermoso, blanco, con ojos azules; nos llevó a suponerlo demasiado santo para equivocarse. Henos aquí y ahora, frente a una gran crisis de fe, con todos los escándalos sexuales que giran en torno a los representantes de Dios en la tierra y con la “Tierra Santa” en guerra.


Y miremos a Uribe, y toda su política de seguridad democrática. Ahora, tenemos a las “Bacrim” haciendo de las suyas en la urbe. Mientras, durante su gobierno la inversión a la milicia y a la guerra sobrepaso los límites de cualquier otro gobierno, y su mayor logró fue la desmovilización que hoy nos tiene con los delincuentes en el cuello. Y sus aliados, todos los que conformaban su gabinete y que seguían sus consignas, están implicados en cualquier cantidad de fallos a la ley. ¿Será que termino siendo como los que tanto acusaba? Sin embargo, aún hay quienes que promueven su visión de las cosas.


Las ideas, quizás no mueran porque viajan de una cabeza o de un grupo hacía otros que se convencen y creen en ellas. Las hacen legítimas. La dificultad está, cuando dejamos que nuestros intereses permeen las ideas bien encaminadas. Resulta imposible dejar una idea absoluta, libre de interpretaciones, de reformas, de acomodos. Por eso, aún hoy, seguimos hablando de libertad y soberanía (?), sin entender muy bien de que se habla.


Quizás no estemos en el ambiente futurista de la película, pero toda la dinámica que en ella se da, sirve como referente en la actualidad. Hasta la publicidad entendió que el asunto, es de vender ideas encerradas en marcas. Estamos sometidos en un estado, en el cual, las ideas que predominan son las de la hegemonía.


Así, cuando en la película la gente sale a las calles con las máscaras puestas – la que “V” utilizaba para dar un rostro a su cara - como muestra de cómo la idea había gustado, había despertado solidaridades, nos dan una muestra clara de cómo surgen los movimientos que generan cambios de la mano de ideas y sujetos dispuestos a sentar su punto de vista. Pero, las ideas que se acomodan, se amangualan, se envician… terminan por corromperse, y las ideas corruptas generan desequilibrio, inequidad. Una idea corrupta, guiada por hombres corruptos, termina en caos. Y si las ideas están por encima de los hombres y trascienden… he ahí el problema.




Por: Márquez.