miércoles, 25 de abril de 2018

Fuego con dificultad




El mundo es una extensión del horizonte que termina en la carretera, en ese punto en el que la distancia se vuelve un lugar concreto.  El bus que no se llena, la gente ahí, como fichas silenciosas. Algunos días tienes dudas. Pero tomas la decisión. Te vas a la montaña con unos amigos, te alejas de todo y sientes el peso de una naturaleza que te reclama volver a ella. El barro, elverde inmenso, y ese aire distinto que logras respirar te hacen preguntas sobre tu lugar en el mundo.

Ocupar un lugar es, por momentos, ser una hoja que cae, distraída, sin sospechar el viaje. Ocupas ese lugar impreciso en el que vas y vienes, haces una curva, para terminar tocando tierra. Pero ese lugar, su posibilidad, se hace pequeña, cuando el ruido entra y lo invade todo.

Atravesar el camino en un Jeep, ir incómodo pero satisfecho. Cargar tus cosas en un bolso, justo lo necesario, llevar provisiones, ser otra cosa. Dejar atrás ese olor a oficina, a papeles viejos, el sonidito de las teclas. Ser un fuego pequeño que se aviva con dificultad, una llama, amarillo en medio de la oscuridad. (DAR CLICK EN SEGUIR LEYENDO)

martes, 30 de enero de 2018

Las grietas



Mi abuela está triste. Lo sé porque el sonido de la cocina no es el mismo. Antes, era un coro desafinado de platos, ollas y vasos. Ahora, es un eco nostálgico, un silencio prolongado, como si las cosas cayeran perezosas por el efecto de la gravedad, sin ninguna gracia. Los primeros días, cuando la casa quedaba a oscuras y llegaba la hora de dormir, me costaba conciliar el sueño. Por momentos, despertaba y podía escuchar ese sollozo profundo, seco, que venía del cuarto de al lado. Era mi abuela.

¿Cómo abrazarla y sanar ese dolor? Hay algo que se escapa de nuestras manos y es eso. El dolor ajeno. Por más que quería, solo me era posible estar a su lado, esperando que mi compañía le regalara algo de calma. Pero ni de eso estoy seguro. La ausencia de un hijo la acompaña ahora. Una ausencia que se manifiesta de infinitas formas: cando el teléfono suena y no es él, cuando mira los caballos en la televisión, cuando alguien la llama a decirle —después de estas semanas, que se acaba de enterar y lo siente mucho. De infinitas formas. (CLICK EN SEGUIR LEYENDO).

lunes, 31 de julio de 2017

Descubrir Narnia


Afuera llueve. Lo sé porque escucho las gotas en el techo. Pero no es solo por eso. También lo sé porque cuando la lluvia empieza a caer en las noches, algo pasa en el ambiente. Es como una quietud extraña, el presentimiento de algo mayor. Como si la lluvia no fuese solo la lluvia, sino que además, mucho más allá, algo ocurriera. Quizás los dioses aprovechen la lluvia para salir de su escondite y recorrer el mundo: navegando entre arroyos y corrientes de agua lluvia. Dentro, en mi cuarto, el mundo está quieto. Suenan Los Prisioneros, es parte la programación que realizamos para un programa de radio en la universidad. El baile de los que sobran. La escucho en ese vacío de paredes. Vacío. Paredes. “Únete al baile, nadie nos va a echar de más”.  Afuera, los dioses deben estar jugando al escondido, haciendo de las calles su territorio de fábula. Adentro Ekhymosis, “estoy solo y pienso que”… la música, toda la música del mundo no alcanzaría para cubrir los espacios que quedan entre mis dedos y mis ganas de escribir cuando algo parece taponar el impulso.

¿Cómo se escapa a las expectativas? Tener una misión en el mundo parece ser un requisito necesario. Como casarte, tener casa, carro, una nevera con comida. Nada de eso.  Libros, una pila de libros leída que se caiga en el pasillo y en la sala, en el baño, en el cuarto. Libros que hablen de cosas distintas, que un día cuenten sobre dos niños que se pelean por determinar qué parte del pez gigante que atraparon se llevarán cada uno: ¿la cabeza o la cola?, y al otro día, cuenten sobre una mujer que ama a un balcón y este se cae. Y que yo pueda ser el pez y el balcón, al mismo tiempo, y de formas distintas. A veces un pez negro y en otras ocasiones un balcón estilo republicano. O un pez-balcón estilo barroco. O lo que sea. ¿Cómo se escapa de las expectativas? (CLICK EN SEGUIR LEYENDO)