
Siempre me ha dado un poco de pesar Jesucristo. Él no tiene la culpa de todo eso de lo que lo acusan. ¡Que convirtió el agua en vino! ¡Que camino sobre las aguas! ¿Y? ¿Acaso no vieron X-Men? Siempre nos han fascinado los efectos especiales y la biblia no fue la excepción. Que mejor forma de sorprender a la gente, que dándole súper poderes a un joven como él.
Storm domina el clima y Wolverine tiene garras, se auto-sana y posee un buen olfato, pero ninguno ha logrado la fama de Jesús. Y eso que él sólo multiplicaba peces y levantaba muertos. Sin embargo, el pobre muchacho, que ya no lo es tanto, tuvo la mala suerte de ser la cara publicitaria de una Institución llamada Iglesia. Y ahora, le toca cargar con la vergüenza de tantos desmanes que han llevado a cabo los representantes de Dios en la tierra.
A mí que no me vengan con cuentos. Porque está claro que Jesús hace mucho renuncio a ser el rostro de la campaña. Y ahora ponen en su lugar a un modelo más blanco, de ojos más claros y de dientes perfectos. Y así, todos olvidaron al pobre Jesucristo de las primeras campañas, el de verdad, el que era más bien negrito, con su cabello no tan liso, y con facciones muy marcadas.
Además, le engancharon por padre a Dios… y encima, le tocaba morir al final de la película y luego resucitar. Pero él no quería ser hijo de un señor que es medio caprichoso. Que un día aburrido, creo todo. Y que otro día, como ya él no era el centro de atención, le echo al mundo un aguacero peor que los últimos inviernos en Colombia. Para luego, mandar construir un barco de dimensiones descomunales y meter una pareja de cada especie y a la familia de Noé.
Sí. Jesús ha sido marginado, y ni a Michael Jackson los estigmatizaron tanto. Se inventaron una fiesta que recuerda su muerte, por lo tanto muere cada año, una y otra vez. Lo crucifican, le chuzan un costado, le ponen la corona de espinas, y encima, lo resucitan. ¿A caso nunca lo dejarán en paz? Debe estar cansado de que nada más lo mencionen cuando ocurren catástrofes sobre naturales, eso sí, siempre pidiéndole milagros.
Yo si preferiría, que ya lo dejaran un poco tranquilo. Que se dediquen a leer sus memorias y a reflexionar sobre ellas. Pero no lo culpen de todos sus actos. Que no le exijan tanto. O sea, solo tiene 33 eternos años. ¿Quién a esa edad, puede con tantas responsabilidades hoy por hoy? Se les olvida que él también se cansaba, que también sintió miedo, y que además bailó en las bodas de canaan. Que me disculpen lo señores creyentes, pero sin duda Jesús merece vacaciones.
Lo único malo, es que si el Papa sigue quedándose con la mejor parte de toda la plata que gana en limosnas, ofrendas, diezmos y demás, nunca alcanzará para que el pobre muchacho haga un viaje corto a Cartagena, se haga un masaje carísimo con las negras de las playas y luego de intentar entrar en alguna discoteca lujosa, sienta el rechazo por no ser tan blanco como se necesita. Que visite el Castillo San Felipe y le cuenten una historia en su mayoría inventada; Y que entre tantas prohibiciones, se anime en un arranque de locura, amor y de borrachera a confesar que entre él y Pedro si hubo algo y que María Magdalena les hacía el cuarto.
Por: Márquez.